Muy por encima de las aguas turquesas que rodean Costa Rica, alza el vuelo un maestro del espectáculo acrobático aéreo. No se trata del ave playera promedio; es el Petrel de Galápagos, en peligro crítico de extinción, un visitante fantasmal que honra nuestro cielo por un corto período cada año.
Si bien no es un residente permanente, avistar a esta ave esquiva durante su viaje migratorio es una experiencia verdaderamente inolvidable. Así que, tome sus binoculares y acomódese, porque nos sumergiremos en el fascinante mundo del Petrel de Galápagos.
Un Vistazo Fantasmal
Acertadamente llamado “patapegada” por los lugareños, el Petrel de Galápagos tiene una silueta llamativa. Su tamaño mediano, de alrededor de 43 centímetros de largo con una envergadura que alcanza majestuosamente los 91 centímetros, está adornado con un elegante marrón chocolate oscuro. Un tono más claro adorna sus partes inferiores, creando un hermoso contraste. ¿Pero la característica más distintiva? Un destello blanco en la grupa, un vistazo fugaz mientras se precipita entre las nubes, como un fantasma que se revela momentáneamente.
Amos del Cielo
El Petrel de Galápagos pertenece a la familia de los petreles rabijuntos, reconocidos por sus trayectorias de vuelo erráticas y zigzagueantes. Se asemeja a las maniobras frenéticas de una mosca molesta que intenta escapar de un golpe, esta agilidad les sirve de mucho. Les permite atrapar calamares, crustáceos y peces pequeños en el aire, una hazaña notable teniendo en cuenta que pasan la mayor parte de su vida planeando sobre la vasta extensión del océano.
Una Historia de Declive
Si bien el Petrel de Galápagos solo adorna nuestro cielo por un corto período, su historia es de lucha. Clasificado como en peligro crítico de extinción por la UICN, sus poblaciones han disminuido en un asombroso 80% en los últimos 60 años. ¿Los culpables? Depredadores introducidos como ratas y gatos en las Islas Galápagos, sus sitios de nidificación. Estas especies invasoras han devastado la población de petreles, haciendo que sus visitas a las aguas costarricenses sean aún más preciadas.
Un Faro de Esperanza
A pesar de los desafíos, los esfuerzos de conservación están en marcha. La erradicación de mamíferos invasores de las Islas Galápagos y la protección de los sitios de nidificación ofrecen un rayo de esperanza. Aquí en nuestro refugio costarricense, enclavado en medio de las montañas, nos esforzamos por ser administradores responsables del medio ambiente. Al apoyar las prácticas sostenibles y generar conciencia, podemos contribuir a la preservación de esta magnífica ave y de muchas otras.
Un Encuentro Único en la Vida
Avistar un Petrel de Galápagos durante su viaje migratorio es un privilegio poco común. Pero para los afortunados que lo logren, es una experiencia que deja una impresión duradera. Es un recordatorio del delicado equilibrio de nuestros ecosistemas y la importancia de proteger a estos increíbles acróbatas aviares.
Así que, mantenga los ojos bien abiertos en el horizonte, y si vislumbra una forma oscura con un destello blanco, es posible que esté presenciando el paso fugaz del fantasma de Galápagos.
Para obtener más información, consulte nuestra guía completa sobre las aves de Costa Rica.






