En la cima del dosel exuberante de las montañas de Costa Rica, un cazador tímido y secreto observa el mundo con ojos amarillos penetrantes. Se trata, amigos míos, del autillo de Chocó, una especie de búho recientemente identificada que vive en el abrazo esmeralda de la selva tropical.
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Durante años, el autillo de Chocó (Megascops centralis) permaneció un misterio, a menudo confundido con su pariente cercano, el autillo vermiculado. Pero al observarlo más de cerca, se descubre que es un búho distinto, que habita los bosques de la zona del canal de Panamá hacia el este y el noroeste de Colombia, y cuya presencia se extiende hasta el oeste de Ecuador.
Un maestro del camuflaje
El autillo de Chocó es un pequeño titán de la noche. Su tamaño es similar al de una pequeña lata de refresco, lo que le permite deslizarse entre el denso follaje del sotobosque de la selva tropical. Su plumaje es una obra maestra de camuflaje, pasando de un marrón grisáceo a un tono rojizo, lo que le permite mezclarse perfectamente con la luz moteada que filtra a través de las hojas.
Avistar a este búho esquivo es un verdadero desafío, ¡pero no teman, amantes de la naturaleza! El autillo de Chocó posee un talento vocal único. Su canto es un ronroneo persistente, a menudo confundido con el grito de un sapo o un insecto. Este disfraz melódico le permite comunicarse y cazar sin ser detectado.
Una vida revelada
La vida del autillo de Chocó sigue siendo en gran parte un secreto. Debido a su reciente reconocimiento como especie distinta, los estudios exhaustivos aún no han logrado desentrañar los detalles de sus hábitos de reproducción, sus alimentos preferidos, sus preferencias de anidación y su tolerancia general al hábitat.
Aquí, en nuestro refugio de Costa Rica, enclavado en medio de las montañas de la región del valle central, quizás tengas la suerte de escuchar el trino encantador del búho autillo de Chocó resonando en la selva tropical por la noche. Aunque los avistamientos son raros, el encuentro fortuito con este pequeño búho es una experiencia verdaderamente mágica.
Escucha la selva tropical
Durante tus paseos por la naturaleza a través de los senderos verdes de nuestro retiro, mantén tus oídos atentos al característico ronroneo. Con un poco de paciencia, podrías ser uno de los pocos en haber escuchado el canto de este enigmático habitante de la selva tropical.
El autillo de Chocó es un magnífico recordatorio de las maravillas ocultas que se encuentran en la naturaleza salvaje de Costa Rica. Su existencia es testimonio de la increíble biodiversidad que espera ser descubierta en el corazón de este paraíso tropical.
Así que, la próxima vez que te dejes envolver por la sinfonía de la selva tropical por la noche, escucha atentamente. Podrías ser recompensado con la melodía persistente del búho de Chocó, una melodía secreta susurrada por el guardián del sotobosque.
Para más información, por favor consulta nuestra guía completa sobre los pájaros de Costa Rica.






