Si bien nuestro refugio de montaña ofrece vistas impresionantes de las tierras altas de Costa Rica, un mundo completamente distinto existe más allá del horizonte: la vasta extensión del Océano Pacífico. Hoy, dirigimos nuestra mirada hacia una magnífica criatura que llama hogar a estas aguas abiertas: el Petrel Cola Cuneada.
Un Maestro de los Cielos
El Petrel Cola Cuneada (Ardenna pacifica) es una verdadera maravilla de la adaptación aviana. Este petrel de tamaño mediano a grande, perteneciente a la familia Procellariidae, se desliza sin esfuerzo a través de las corrientes, con su larga cola en forma de cuña (que le da su nombre) actuando como timón para maniobras elegantes.
Dos Caras de la Misma Moneda
El Petrel Cola Cuneada posee una fascinante variación de plumaje. Existen dos morfos de color distintivos: oscuro y claro. El morfo claro, más común en el Pacífico Norte, tiene el dorso, la cabeza y la parte superior de las alas de color gris-marrón, contrastando maravillosamente con sus partes inferiores blancas. El morfo oscuro, dominante en otros lugares, presenta un plumaje gris-marrón oscuro y elegante. Curiosamente, ambos morfos se pueden encontrar dentro de la misma población, y la coloración no guarda relación con el sexo o el estado reproductivo.
Una Vida Sobre las Olas del Océano
A diferencia de las muchas joyas aviares que adornan nuestro refugio de montaña, el Petrel Cola Cuneada es un verdadero hijo del mar abierto. Pasa la mayor parte de su vida planeando sobre las olas, y rara vez se aventura a tierra firme excepto durante la temporada de reproducción. Estas aves marinas son fenomenales viajeras de larga distancia, emprendiendo increíbles migraciones a través de los vastos océanos Pacífico e Índico, que abarcan aproximadamente entre las latitudes 35°N y 35°S.
Salto de Isla en Isla por Amor
Cuando llega la temporada de reproducción, el Petrel Cola Cuneada pone rumbo a islas tropicales o subtropicales, incluidas las de Japón, las Islas Hawaianas, las Seychelles e incluso la Isla del Coco, Costa Rica. Allí, establecen colonias en acantilados y laderas, creando madrigueras para la nidificación. Ambos padres se turnan para incubar el único huevo durante más de 50 días, y la crianza de los polluelos dura otros 3-4 meses.
Un Vistazo a un Alma Marinera
Si bien avistar un Petrel Cola Cuneada desde nuestro santuario en la cima de la montaña puede ser una experiencia inusual, los observadores de aves ávidos que se aventuren hacia la costa del Pacífico podrían tener la suerte de presenciar a estas magníficas aves deslizándose sobre las olas. Los tours en bote y los viajes pelágicos de observación de aves ofrecen la mejor oportunidad de encontrarse con estos vagabundos del océano.
La vista de un Petrel Cola Cuneada bailando sin esfuerzo sobre las corrientes de viento es una experiencia verdaderamente inolvidable. Es un recordatorio de la increíble diversidad de vida que existe en nuestro mundo y la belleza que prospera más allá de las montañas que llamamos hogar.
Para obtener más información, consulte nuestra guía completa sobre las aves de Costa Rica.






