En lo alto de las montañas de Costa Rica, donde el abrazo esmeralda del bosque nuboso se encuentra con el beso fresco de la noche, reside un maestro del camuflaje: el Chotacabras Negro. Esta maravilla nocturna, con su plumaje intrincado y cantos cautivadores, agrega un toque de misterio a su experiencia de retiro aquí en [Nombre del Retiro].
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Una Silueta Velada
El Chotacabras Negro, también conocido como Atajacaminos Oscuro (Antrostomus saturatus), es un ave pequeña y escurridiza que pertenece a la familia de los nictibios. A diferencia de sus parientes de colores vibrantes de las tierras bajas, el Chotacabras Negro encarna la elegancia sobria de las tierras altas. Sus plumas son una obra maestra de intrincados marrones, negros y beige, creando un camuflaje fascinante que le permite mimetizarse perfectamente con las ramas musgosas y el suelo del bosque sombreado. Observar a esta ave durante el día es toda una hazaña, ya que prefiere posarse inmóvil en una rama baja o un poste de cerca, confiando en su excepcional camuflaje para desaparecer en el entorno.
Una Voz en la Oscuridad
Si bien el Chotacabras Negro puede ser difícil de ver, su presencia es innegable una vez que el sol se pone. A medida que desciende el crepúsculo y la sinfonía del día se desvanece, el canto inquietante del atajacaminos llena el aire fresco de la montaña. Escuche su distintivo llamado trillado, un creciente “¡whip, wee-per-wee!” que resuena a través de los valles. Esta vocalización distintiva es la forma en que el Chotacabras Negro atrae parejas y defiende su territorio.
Un Refugio de Gran Altitud
El Chotacabras Negro es un verdadero especialista de las alturas, prefiriendo el clima más fresco de las cordilleras de Costa Rica. Aquí en [Nombre del Retiro], ubicado en medio de los picos, se encontrará en el territorio privilegiado del Chotacabras Negro. Estas aves se encuentran más comúnmente a altitudes entre 1,500 y 3,100 metros, habitando los bordes y claros de los bosques húmedos montanos. Si bien pueden evitar el denso interior del bosque, prosperan bajo la luz solar moteada y la rica vida de insectos que se encuentra en los límites del bosque.
Un Vistazo al Mundo Nocturno
Si es un observador de aves entusiasta y apasionado por lo único, el Chotacabras Negro es un ave que debe ver en su lista de observación de aves de Costa Rica. Si bien ver uno durante el día puede ser un golpe de suerte, salga después del anochecer con una lámpara frontal y un poco de paciencia. Con un poco de perseverancia, podría ser recompensado con un vistazo a este maestro del camuflaje posado en una rama, sus grandes ojos reflejando la luz de la luna, o escuchar su canto sobrenatural dando serenata a la noche estrellada.
El Chotacabras Negro es un recordatorio de que las maravillas naturales de Costa Rica se extienden mucho más allá de los colores vibrantes de la selva tropical. Aquí, en el santuario de montaña de [Nombre del Retiro], lo invitamos a experimentar la magia de la noche y descubrir las joyas escondidas como el Chotacabras Negro que pintan el lienzo de la noche costarricense con su belleza única.
Para obtener más información, consulte nuestra guía completa sobre las aves de Costa Rica.






