¡Bienvenidos de nuevo, entusiastas de la observación de aves, a otro amigo emplumado que adorna los cielos de nuestro retiro montañoso en Costa Rica! Hoy, dirigimos nuestros binoculares hacia un colibrí deslumbrante, el Jacobino Nuquiblanco (Florisuga mellivora).
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Estas maravillas de tamaño mediano revolotean entre la vibrante flora que rodea su cabina, su plumaje iridiscente es un fugaz destello de color. Con 11-12 cm (4.3-4.7 in) de largo, no son los colibríes más pequeños, pero sus rápidos aleteos y maniobras acrobáticas pueden hacer que parezcan desaparecer en un abrir y cerrar de ojos.
Una Historia de Dos Plumajes
El Jacobino Nuquiblanco es un deleite visual, pero el verdadero espectáculo radica en su dimorfismo sexual. Los machos son las estrellas del espectáculo, adornados con una impresionante combinación de azules y verdes. Sus cabezas y pechos lucen un azul real profundo, contrastado por una deslumbrante banda blanca en la nuca, su homónimo. Esta banda separa el azul del vibrante verde que cubre sus espaldas y cobertoras superiores de la cola. Sus partes inferiores toman un giro dramático con un vientre blanco como la nieve y una cola que refleja el blanco, con puntas negras.
Las hembras, por otro lado, están vestidas en una paleta más sobria. Vienen en una variedad de verdes, algunas con una garganta y pecho azul verdoso adornados con delicadas “escamas” blancas. Sus vientres son típicamente blancos, y sus colas son mayormente verdes con un toque de azul al final.
Una Vida de Néctar y Valentía
Estos acróbatas aéreos son maestros del vuelo estacionario, sus alas batiendo a un asombroso ritmo de 80 veces por segundo. Esta increíble hazaña les permite visitar una vasta gama de flores, sorbiendo néctar con sus largos y especializados picos. Les gustan especialmente las heliconias, jengibres y otras flores de colores brillantes que salpican la selva alrededor del retiro.
Los Jacobinos Nuquiblancos son territoriales y defienden ferozmente sus áreas de alimentación. Podrías presenciar persecuciones aéreas y deslumbrantes exhibiciones mientras los machos compiten por las flores más selectas.
Encuentra Tu Destello de Azul
Aunque los Jacobinos Nuquiblancos se pueden encontrar en toda Costa Rica, desde las tierras bajas hasta las montañas (¡incluido nuestro retiro!), son particularmente comunes en áreas abiertas con árboles y arbustos en flor. Así que mantén los ojos bien abiertos mientras exploras los senderos o te relajas en tu balcón. Con un poco de paciencia, podrías ver esta joya deslumbrante revoloteando, añadiendo un toque de magia a tu aventura de observación de aves en Costa Rica.
¿Alguna vez has visto un Jacobino Nuquiblanco? ¡Comparte tus experiencias en los comentarios abajo!
Próximamente: Nos sumergiremos en el mundo de los tucanes, esos cautivadores residentes de la selva con sus inconfundibles picos. ¡Mantente atento!
Para más información, por favor consulte nuestra guía completa sobre las aves de Costa Rica




